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Cierra los ojos y empieza a ver

Cierra los ojos y empieza a ver

Cierra los ojos y empieza a ver…

En aquel momento entenderás que tu Yo Interior es el verdadero creador.

Y recuerda que, si apartarás tu sueño a un lado, antes o después, el volverá a por ti.

Así que prueba a dar un paso en la dirección de tu sueño y mira cómo se abren las puertas de la sincronía.

Esto es lo que me sale del corazón volviendo a leer lo que escribía más de un año atrás…

04/12/2020 Barcelona

“El mío es un proceso que estoy cuidando en el silencio de este invierno en Cataluña.

Y por supuesto… este manuscrito sirve ante todo para ayudarme y si podrás ser de ayuda, incluso si fuera solo a una persona, estaría feliz y orgulloso.

Todos vivimos con nuestros miedos.

Pero qué bonito es cuando consigues aligerar el peso de los miedos y reírte de ello.

Quien tiene miedo de tomar el avión, quien, de hablar en público, quien, de ser traicionados, de empobrecerse, de envejecer, de fracasar, de soñar, de la multitud, de la soledad, de no saber que decir, de soñar, de amar…

¡¡¡El elefante tiene miedo a un ratón!!!

¿Como es posible? Un animal de esta dimensión está acojonado por un animal tan pequeño…

Hay que saber respectar los miedos de cada uno por absurdos que puedan ser.

Cada uno convive con sus miedos, sus bloqueos.

Por ejemplo, en mi caso tengo un gran bloqueo durante las fases de división o cuando hay que cerrar relaciones sentimentales, profesionales, despedirme de amigos o de lugares donde he vivido momentos emocionales intensos.

Y este bloqueo viene de la sensación de abandono que tuve a temprana edad cuando mi madre y mi padre decidieron divorciarse y desde ese momento prácticamente no he vuelto a ver mi padre.

De ahí una sensación de abandono que arrastro conmigo en todos los eventos donde se llega en una fase de «adiós».

Debemos aprender a reconocer la fuente de nuestros miedos.

Ponerse frente a ellos en el silencio de nuestra intimidad.

Y luego vivir con ellos hasta que conseguiremos comprenderlos, abrazarlos y dejar que se marchen por si mismos.

Porque si nos reímos en la cara de nuestro miedo, es el quien se asustará.

Cuando comienzas a sonreír pensando en cómo pueden ser exageradas tus reacciones, comienzas tu camino de auto sanación.

Muy a menudo no es tan fácil y llega a ciertas conclusiones solo si puedes tenderás la mano y pedirás ayuda de personas competentes, amigos de gran sensibilidad, o si consigues observarte a ti mismo con la atención y neutralidad adecuadas, hasta tocar con tus sentidos más profundos el punto de dolor que desencadena tus bloqueos.

Por supuesto que puedes ser humano sentir fuerte decepción después del final de una historia sentimental, una pelea familiar o un proyecto fallido.

Pero cuando la respuesta al evento supera desmesuradamente lo que sería una reacción lógica, quién sabe, tal vez hay que valorar todo un discurso que llega desde una dimensión ancestral.

Quizá estás atrapado por repeticiones de patrones que se están volviendo a manifestar desde muchas generaciones en un sin fin de situaciones similares.

Quédate en el presente, mantente atento y escucha solo tu corazón.

El corazón nunca miente.

Puede parecer absurdo, pero hay que ser lo suficientemente analítico y consciente para saberte preguntar con honestidad:

¿Cuál es la relación con tus padres?

¿Qué tipo de relación tienes con el dinero?

¿Cuánto tiempo llevas sin meditar?

¿Te definiría autentico y coherente con tus principios?

¿Cómo estás viviendo tu relación con tu niño interior?

¿En tu vida hay espacio para momentos creativos?

Incluso en lo profesional ocurre lo mismo si lo piensas.

Utilizamos mecanismos inconscientes en nuestras acciones profesionales que son el resultado repeticiones mecánicas del ‘viejo yo’ y nos autocensuramos en utilizar estrategias diferentes y creativas para encontrar soluciones diferentes hacia nuevos caminos que quizás podrían conducirte hasta éxitos inesperados.

Prácticamente es como si siempre vamos por el mismo camino todas las mañanas.

Actuamos en el cotidiano como hace el conejito de Indias en su rueda.

Ni una sola vez que por curiosidad nos ponemos en condiciones de cambiarnos de recurrido o de traje.

De vez en cuando intenta cambiar.

Evita lo habitual.  

Haz algo que te haga sentir incómodo.

Estimúlate… busca algo diferente.

Inténtalo…

Cierra los ojos y empieza a ver…

Si no te mantendrás conectado con tu parte creativa, con el tiempo incluso un trabajo que al principio te emocionó puede llevarte hacia una rutina que apagará esa luz y ese entusiasmo que tenías en los ojos el primer día del proyecto que tanto soñaste.

Creo fuertemente en una teoría:

Si después de 5 años sigues manteniendo el entusiasmo y la luz del primer día de trabajo, lograrás el éxito.

Esto se aplica a cualquier objetivo.

En 2014 inicié un proyecto online para una empresa italiana de extractores de zumo aquí en España.

Estaba solo y sin mucho conocimiento del mundo saludable y del mundo e-commerce.

No sabía por dónde empezar ni cómo.

Pero recuerdo que asumí el reto que me proponía la vida con grande ilusión.

Creé un network hecho de profesionales de alto nivel que juntos hicieron un trabajo de promoción y desarrollo comercial sin antecedentes.

Llegué en 2016 a facturar más de 350.000 € con un solo producto que se vendía en una única página web.

A principio solo yo trabajaba directamente aquí en España para la empresa, así que a pesar de los bloqueos que me acompañaban, tuve que convencerme que ese resultado venía de mi forma de haber creado un sistema diferente, una sinergia espontánea que surgía desde el corazón entre personas con grandes valores éticos que colaboraban en el proyecto.

Fue allí donde nació mi primer network emocional.

Las ventas empezaron a subir en un crescendo constante.

Se fue estructurando un network en red que al tiempo casi nadie utilizada y que sucesivamente inspiró diferentes empresas.

A pesar de mis carencias informáticas, con mi máxima espontaneidad y autenticidad logré alcanzar números de ventas como nunca antes había podido imaginar.

Creí que estaba por llegar al punto más alto de mis experiencias profesionales, tenía la ilusión de querer alcanzar un sueño.

Llegué a España en busca de aventuras y estaba a punto de superar el famoso ‘millón’, que fue el título del célebre aventurero veneciano.

Si así es… ¡Quería superar a Marco Polo!

Tenía un objetivo: en 2017 facturar 1.000.000 de euros.

Mi gerente dijo que era imposible, en realidad lo era.

Pero estaba tan entusiasmado, tan convencido de haber encontrado el camino correcto, que no había tenido la oportunidad de ver la realidad de los hechos.

A medida que avanzábamos, empezaron a surgir modelos de extractores de zumos chinos de baja calidad con precios muy baratos, prácticamente un 70% menos de lo que vendíamos.

Ciertamente no fue culpa nuestra que los chinos comenzaran a vender productos similares por 80 € con plásticos tóxicos.

Pero esto no es la cuestión…

Desafortunadamente, en ciertas situaciones, el corazón quizás no sea del todo suficiente.

4 años después diría que quizás haría tenido que estar más concentrado y quizás necesitaba ser acompañado de la mano de un profesional del mercado territorial.

Think Global – Act Local

La visión que tuvo la dirección de Italia fue diferente a la que podría haber tenido viviendo estos acontecimientos con un contacto directo en el territorio.

De toda forma, cuando se gana y cuando pierde es siempre todo el equipo que lo hace.

Sin embargo, ese fue el comienzo de la decaída del sueño de superar el “millón” de Marco Polo.

Los desarrollos corporativos quedarán confidenciales, pero al observar mis acciones durante proceso de decadencia, he notado en determinadas situaciones profesionales con gran potencial económico un miedo ancestral, miedo a alcanzar la meta, el éxito.

Miedo al dinero… Como si fuera un objeto peligroso de tener, como un artefacto explosivo, que si lo tienes en tu poder es mejor deshacerte de él lo antes posible para evitar daños irreparables…

Pero sirve de ejemplo para dejar claro dónde está la clave entre quien consigue alcanzar la meta y quien se quedará a un metro del oro.

Acercarse a la meta solo sirve si juegas a petanca, dicen en mi país.

El corazón es el motor pero luego se necesitas conocimiento, constancia, perseverancia, una fuerte dosis de autoestima y seguridad que el sueño se cumplirá a pesar de cualquier situación, a pesar del mercado, a pesar de los chinos…

¿Cuántos niños y niñas quieren ser actores, modelos, cantantes cuando son jóvenes?

¿Cuántos llegan realmente a su sueño?

¿Cuántos emprendedores están intentando crear una empresa de éxito?

¿Cuántos triunfarán?

En el momento de la gran ola, cuando estaba todo bien en marcha, expandiéndose, mi confianza y autoestima eran sin duda diferentes a cuando pensamos en detener el proyecto.

También puede ser natural que suceda.

No tenía los mismos ojos que el primer día, había sufrido los golpes.

Para aprender a ganar, primero debes aprender a aceptar la derrota.

Hoy después de mucha experiencia sé que las caídas también son parte del crecimiento.

Algunos dicen que somos la suma de todos los errores que cometemos, yo creo que, si se usan bien, no existen errores.

Porque todo es parte del aprendizaje continuo que nos ofrece la vida.

En ese período viví la mayor parte del tiempo trabajando sin parar.

Hoy diría que habría podido disfrutar un poco más los fines de semana, que quizás hubiera sido mejor distraerme y relajarme en determinados momentos para poder mantener alta la concentración.

Descansar es parte del plan, no tienes que cortarte en disfrutar de los descansos.

Hasta Dios que creó su maravillosa obra en 7 días, descansó el séptimo día.

Y este día lo incluye en el tiempo que necesitó por su creación….

Por esto también se llama creador.

Quiero decir que, aunque seas muy apasionado por un proyecto, siempre debes dejar un tiempo determinado para dedicarte a ti mismo.

Oblígate a mimarte porque es necesario para ti, tu alma, tu ser creativo, por tu mente, por tu cuerpo, las personas que te aman y que amas que necesitan tu presencia y también es por el bien de tu proyecto.

Acepta la oportunidad de darte un paseo, de perderte en tus pasatiempos, de caminar por el bosque los domingos por la mañana, ir al cine, al teatro, salir con tus amigos, dedicarte a tu parte creativa y escuchar tu niño creativo…

Pero sobre todo recuérdate siempre de amarte y amar.

Desenchufar es fundamental para no sobrecalentar la mente.

Escucha tu corazón él nunca miente.”

Simplemente no hay que olvidar nunca de proteger el alma de tu niño interior, porque que sea un éxito o un fracaso, lo verdaderamente importante tiene poco que ver con esto… lo que vale de verdad es la calidad de tu vida.

Busca tu creatividad y no desconectar nunca del artista que vive en ti.

Busca el camino de la creatividad en cada momento, en cada instante, en cada respiro.

Cierra los ojos y empieza a ver…

“todos los niños son artistas. El problema es como seguir siendo artista una vez que se crece” (Pablo Picasso)

Paolo

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