La Generosidad
La Generosidad

La Generosidad

Empezaré formulándote unas preguntas:

¿Eres generoso?

Del uno al diez, siendo diez el máximo ¿Qué grado de generosidad crees tener?

Estas preguntas tan sencillas de contestar, en realidad, no lo son tanto, puesto que aquí entra también tu sinceridad y criterio hacia ti mismo. Seguramente en la primera pregunta contestaste un sí rotundo y rápido, pero quizá deberías meditarlo un poquito más, a lo mejor, estás siendo muy generoso contigo y no lo eres tanto con los demás, solo te pido que pares a pensarlo un poquito más, esto nadie lo va a saber, queda entre tú y tu conciencia.

No vale tampoco pecar de falsa humildad y contestar que podrías ser más generoso, cuando estás pensando que lo eres y mucho, entonces, encontrar la verdad de tu generosidad, se vuelve una tarea un tanto complicada si te pones a analizarla en profundidad.

En la mayoría de los casos todos tenemos un concepto bastante distorsionado de lo que somos capaces de dar a los demás porque en esa entrega habría que analizar también si lo damos de corazón o por puro compromiso o ganas de quedar bien ante los demás. Como os he dicho hay mucha tela que cortar para desgranar con veracidad nuestra generosidad.

Los seres humanos intentamos sacar beneficio a casi cualquier acto de “generosidad” que hagamos, ya sea:

  • ECONÓMICO
  • EMOCIONAL
  • FÍSICO
  • PROFESIONAL
  • INTELECTUAL O MATERIAL

En lo económico, cada vez que vemos la palabra “gratis” nos da un vuelco el corazón y vamos a investigar que es con alegría y alboroto, como nos gustan las cosas gratis… pero al mismo tiempo, que poco valoramos eso que nos dan con generosidad, solo por el simple hecho de ser gratis. Somos tan sumamente absurdos en nuestras formas en muchas ocasiones que, sinceramente, hay veces que hay que reírse de uno mismo.

desnudo

Cuando alguien te entrega su trabajo, sus conocimientos, su amor, su comida, su hogar o su compañía, de una forma totalmente gratuita y sincera, ¡Por dios, valóralo y disfrútalo mucho más! Porque así estarás devolviéndole a ese ser lo que te está entregando que es todo de forma natural. Seamos conscientes del tiempo, su tiempo, dedicación y amor en cada forma de energía que te está entregando por pura generosidad.

Sin embargo, casi todos solemos valorar y alardear de las cosas caras, de marca, que cuestan mucho acceder a ellas o por las que hemos tenido que hipotecar casi la vida para obtenerlas. Esas son las cosas que nos enorgullece tener o conseguir. Que vacíos estamos, que llenos de pájaros en la cabeza, que pocos valores reales tenemos. Aprovecharnos de las cosas gratis sin valorarlas es del todo no generoso con aquellos que nos las ofrecen desde el amor y la buena fe.

En lo emocional, muchas veces entregamos tiempo, palabras o detalles a otra persona, por la inseguridad creada por nuestra maldita mente que nos dice que así, esa persona nos querrá más, deseará más estar con nosotros o por intentar sentirnos queridos y valorados. Aunque esa no es la manera adecuada de recibir amor. Nosotros nos esforzamos en hacérselo sentir a la otra persona porque estamos carentes y vacíos. Cuidado con eso, porque tendemos a sentirnos decepcionados cuando no se corresponde lo que damos con lo que recibimos, entonces se generan conflictos, peleas y mucha frustración. Puesto que eso que estabas entregando, no era sincero, sino que tenía un motivo detrás que al no satisfacer te genera rabia, estrés e ira mal canalizada.

La Generosidad

En lo físico, siempre tenemos intereses, que nos vean guapos, fuertes, sanos o interesantes, todo lo que podamos recibir que sea para mejorar nuestro aspecto físico nos crea muchísimo interés, equivocando de esta manera el concepto real de estar bien y recibir con amor aquello que nos hará estar físicamente equilibrados. Podemos priorizar en lo físico sin olvidarnos de cuál es nuestro concepto real de sentirnos bien con nosotros mismos y quitarnos estereotipos absurdos de como deberíamos ser, según la sociedad actual. Así que no te olvides de que si estás siendo generoso por algo físico, intenta que sea por algo que nazca de ti y no impuesto por otros.

En lo profesional, normalmente se generan muchos conflictos de interés por crecer o ambicionar un puesto de trabajo, entregándonos hasta reventar, esforzándonos hasta quedarnos sin energías, haciendo más solo porque así creemos que nos tendrán más en cuenta. De esta manera lo único que estás consiguiendo es alejarte de ti mismo para convertirte en un ser al que no valorarán y esclavizarán sin problemas porque callas y otorgas con tal de tener una mejor posición social o profesional. ¿De verdad crees que merece la pena?, ¿Te has planteado siquiera si es el trabajo de tu vida?, ¿Eres feliz en ese puesto?, ¿Qué te llevó hasta allí y por qué?

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Quizá te haga reflexionar y darte cuenta que tu camino es otro muy diferente y que estás entregando algo que no te merece la pena en absoluto. En lo intelectual solemos querer absorber todo sobre esa persona que nos fascina, pero ¿agradecemos lo suficiente todo lo que nos da y el conocimiento que nos transmite?, ¿Valoramos la entrega y pasión que le pone a que nosotros estemos o seamos mejores?

Estas personas que llegan a nuestras vidas para entregarnos luz y claridad deberíamos simplemente agradecerles lo que nos dan con hechos, haciéndoles ver que todo aquello que nos han entregado forma parte activa de nuestra vida, nuestro ser y nuestro sentir. Es la manera más generosa de devolverles con amor toda su luz.

En lo material, si realmente estás entregando algo para conseguir algo material o superficial, realmente estás muy vacío, perdido y sin ningún tipo de empatía, amor o consideración hacia ti y mucho menos hacia los demás. Te recomendaría pensar muy profundamente sobre ello y ojalá llegues a desapegarte de todo y comenzar de nuevo, más libre, más sano, mucho mejor.

Volveré a preguntártelo una vez más:

¿Eres generoso?

Ahora si puedes contestar habiendo analizado por completo todos los aspectos de una palabra tan sumamente hermosa y compleja como esta.

Demuéstrate a ti mismo que tu corazón está lleno de cosas bellas que entregar por el simple hecho de sentir la generosidad que nace de tu Alma desde un estado puro de consciencia divina. Lo que das es lo que vas a recibir. Esta frase debería hacerte pensar que es lo que quieres en la vida, para empezar a dar todo aquello que quieres tener en tu día a día. Siempre con amor y generosidad.

“Lo que creas es el Karma”

En ese ir y venir del dar y recibir, de ti depende que sea luz y no oscuridad que ciegue tu corazón.

Despierta tu Alma desde la consciencia absoluta de la generosidad del amor en todo lo que hagas.

Namasté.

Adriana Casanovas Morales

E-mail: adriana_casanovas@yahoo.es

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